Alcoholizado, amenazó a con una pistola a las empleadas de un local

Sucedió a plena luz del día, en un kiosco del Barrio Norte de nuestra ciudad. Un hombre amenazó con un una pistola a dos mujeres se negaron a venderle bebidas alcohólicas; el terrible momento quedó registrado en las cámaras de seguridad.

Durante toda la mañana, un hombre se presentó reiteradas veces en un comercio en busca de bebidas alcohólicas, hasta que las empleadas se negaron a venderle. Enojado, volvió al local con una pistola y amenazó a las empleadas. Una de las víctimas relató lo ocurrido a Play Televisión: “En el transcurso de la mañana, vino varias veces un vecino de acá a buscar alcohol; él ya venía tomando hace dos días, así que a alas 8:30 horas le dimos el parate”.

“A pesar de nuestra negativa, volvía al local. A las 13:00 tuvimos que llamar a la policía porque se había puesto bastante pesado y no se quería retirar. Por suerte, tenemos un vecino que es policía y vino enseguida, entonces él se retiró, después volvió y aunque estaba el policía llamamos al comando”, detalló la mujer.

La muchacha, que prefirió no mostrar su rostro ante las cámaras, señaló que después de llamar al comando ella se  tuvo que retirar del comercio y una empleada tomó su lugar. Fue entonces cuando el mencionado vecino volvió: “Ella le dijo ‘por favor, no busques más problemas, tratá de retirarte’, y él se enojó, sacó la pistola y nos asustamos mucho entramos corriendo; justo había una nena de doce años que la entramos corriendo y él se fue como si nada”.

“La policía vino tres veces, lo seguían sacado; hacia tres noches que él no dormía, estaba muy alcoholizado y drogado. Lo conocemos porque hace dos años que es cliente nuestro y nunca tuvimos problemas. Lo detuvieron al instante porque lo encontraron a una cuadra de acá, donde también lo habían visto armado. Estuvo doce horas solamente porque la pistola era de juguete. La Policía nos dijo que ellos no podían hacer nada porque todo dependía de la fiscal”, aseguró la mujer.

Luego del terrible momento que les tocó vivir, las mujeres que trabajan en el negocio confesaron que temen por su seguridad: “Nuestro miedo es que no sabemos que va a hacer; si se enojó, si no se enojó, si se acuerda de lo que pasó… no podemos trabajar así”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *