Qué dice y qué no dice el proyecto para ampliar la Educación Sexual Integral

Qué dice y qué no dice el proyecto para ampliar la Educación Sexual Integral. Los materiales de estudio tienen información con base científica, desde una perspectiva laica.

El proyecto de ley que obtuvo dictamen de mayoría en Diputados elimina la posibilidad de que los colegios adapten la educación sexual integral (ESI) a “su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros”. Plantea que debe ser laica. Y garantiza que las jurisdicciones no desconozcan o contradigan los contenidos consensuados.

Esto es lo que decía y lo que cambia, en el proyecto:

Artículo 1°. Qué dice la ley. La ley 26.150 establece que todos los estudiantes tienen derecho a recibir educación sexual integral en las escuelas públicas y privadas. “A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos”.

El proyecto de reforma está en estudio. Agrega que la educación sexual integral debe ser “respetuosa de la diversidad sexual y de género, con carácter formativo, basada en conocimientos científicos y laicos, en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada”.

Artículo 3°. El proyecto de reforma de la ley incorpora el siguiente objetivo: “Asegurar la igualdad de trato y oportunidades, la no discriminación y un acceso igualitario a la educación sexual integral para las diversas identidades de género y orientaciones sexuales”.

Artículo 5°. Qué dice la ley. Cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto institucional la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros.

Según el proyecto de reforma, cada comunidad educativa incluirá, en su proyecto institucional, a la educación sexual integral de manera transversal y a través de espacios curriculares específicos. Los contenidos que hacen a la aplicación de la presente ley y de las resoluciones del Consejo Federal de Educación deberán incluirse en la currícula y en la modalidad de todos los niveles educativos de forma obligatoria, constituyéndose en disposiciones de orden público, independientemente de la modalidad, del entorno o del ámbito de cada institución educativa, sea de gestión pública o privada.

El rechazo de Faera

La Federación de Asociaciones Educativas Religiosas de la República Argentina (Faera) publicó un comunicado muy crítico de la reforma. “En el caso de las escuelas públicas de gestión privada, ningún contenido o prescripción didáctica puede desconocer a los idearios institucionales, que son públicos y conocidos de antemano por todos los que quieren recibir educación en sus aulas, ni desconocer el principio de libertad de enseñanza, consagrado en el artículo 14 de la Constitución Nacional y ratificado en el artículo 6 de la Ley de Educación Nacional, por el cual las instituciones tienen pleno derecho a brindar su aporte a la educación argentina desde su cosmovisión y experiencia. Los temas con fuerte contenido ético, como este, necesariamente se vinculan con la doctrina religiosa y moral que define los valores por considerar. En ese sentido, existe un indudable derecho de las familias y de las escuelas confesionales de orientar este tipo de enseñanza en el marco de la garantía constitucional de la libertad religiosa”, dicen desde la entidad.

“Consideramos que el desarrollo de la educación sexual en la Argentina no es un problema de la ley vigente ni de los condicionamientos de los idearios institucionales, y que los intentos conocidos por modificarla van hacia un enfoque monopólico y uniformador contrario a nuestro ordenamiento constitucional y legal, enfoque que empobrece a nuestra ya empobrecida educación desconociendo la existencia de diversos puntos de vista en la materia y el valor democrático del pluralismo en una sociedad moderna”, abundan.

La denuncia de la “ideología de género”

“En Argentina, al igual que en la mayoría de los países de América latina y de Europa, denunciar la ‘ideología de género’ se está convirtiendo en una de las estrategias privilegiadas por parte de los sectores más reaccionarios en temas de moral sexual”, advierte Juan Marco Vaggione, docente e investigador de UNC-Conicet, en una nota que publicó el diario Página 12.

“La perspectiva o el paradigma de género es, para estos sectores, un invento, ‘una ideología’, generada por los movimientos feministas y LGBTI, que buscan horadar tanto al orden sexual como al basamento mismo de lo social”, explica el abogado especializado en esta temática.

“Aunque plagada de falacias e inexactitudes, denunciar la existencia de la ‘ideología de género’ tiene un fuerte impacto en distintos lugares de la región, particularmente Colombia, Brasil y países de América Central. Funciona distorsionando y otrorizando de maneras violentas la demanda por los derechos sexuales y reproductivos, con particular preocupación por la educación sexual. Uno de sus puntos neurálgicos es intensificar el pánico moral que el debate por estos derechos genera en algunos sectores de la sociedad.

Consideran que los ‘niños’ son amenazados por esta ideología que busca cooptarlos, adoctrinarlos y, por lo tanto, alejarlos de sus padres. Consignas y campañas, como ‘con mis hijos no te metas’, se repiten de forma casi idéntica en los países de América latina aglutinando actores religiosos, sociales y políticos, tanto católicos como evangélicos, que comparten el temor por un mundo diverso, libre y plural”, advierte Vaggione.

En las redes

Las campañas en redes sociales contra la reforma de la ESI contienen información errónea. Las contrarrestan en las mismas redes activistas prorreforma. Qué hay detrás de este debate.

“Los colores y las placas confirman que la educación sexual integral está basada en ideología de género y diversidad sexual. Confirma que sostiene, que nuestros hijos son del Estado. Se les enseñará lenguaje inclusivo. #NoESIconIdeologiaDeGenero #ConMisHijosNoTeMetas”. Eso dice uno de los tantos posteos que se pegan de muro en muro en redes sociales de quienes se oponen a la ampliación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), que se discute en el Congreso.

La estrategia evangélica es resistida en las mismas redes sociales, con otro texto que busca ser viral y contrarrestar lo que denominan una campaña de desinformación y miedo.

“Leí que algunas personas se oponen a la ESI (educación sexual integral), porque creen que van a enseñarles a masturbarse a los nenes de jardín. En primer lugar, no necesitan que les enseñen; ya lo saben hacer. Y, en segundo lugar, la ESI es para que los nenes puedan diferenciar una caricia de un abuso. La ESI es para que los adultos pierdan poder sobre los cuerpos de los niños. Para que los chicos aprendan que ningún adulto los puede tocar sin consentimiento, y que algunas caricias no son tales. ‘No se metan con mis hijos’, dicen quienes confían en sacerdotes pedófilos. ‘La educación sexual se hace en casa’, dicen, obviando que el 70 por ciento de los abusos se dan en el ámbito intrafamiliar. La educación sexual integral es obligatoria justamente por esto. No importa si no querés que tus hijos lo aprendan. Los chicos son sujetos de derecho, no son propiedad de los padres’. De muro en muro, copia y pega si apoyás la ley de #EducaciónSexualIntegral”, contesta el mensaje Pro ESI, que para esta nota se extrajo del muro del historiador Federico Sartori.

 

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