El consumo de carne sigue en caída y es el más bajo desde el 2011

El alza en los precios llega al 47% interanual y la demanda promedio se ubicó en 55,2 kg anuales per cápita, una baja del 7,8%. Sin embargo, existe optimismo en la industria. “Vamos a empezar a crecer”, aseguran desde el sector

En julio la industria frigorífica vacuna mantuvo un bajo nivel de actividad y cumplió 10 meses consecutivos de contracción en relación al mismo mes del año anterior. Además, la faena mensual fue de 934 mil cabezas y resultó 1,3% menor a la del mes anterior y 9,2% inferior a la de julio de 2015.

En lo que respecta al consumo per cápita de carne vacuna, en el período enero-julio de 2016 el promedio se ubicó en 55,2 kilogramos, lo que arrojó una baja de 7,8% interanual. En comparación con el 2009, la caída fue cercana al 19%. Por otro lado, el promedio móvil de los últimos doce meses fue de 57 kilogramos por habitante en el año, lo que implicó una retracción de 4,1% anual.

Los números no son positivos y muchos podrían pensar que la industria frigorífica se derrumba. Sin embargo, los datos brindados por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) generan expectativa en el sector.
El titular de la institución, Miguel Schiaretti, observa el horizonte con mayor optimismo. “Cualquiera que vea el informe, sin tener en cuenta los antecedentes, puede pensar que el sector va a desaparecer porque se está cayendo”, afirmó. Schiaretti reconoce que “todos los indicadores dan para abajo” pero aclaró: “Nosotros creemos que este escenario es el empujón que necesita el sector para empezar a crecer”.

En el primer semestre de 2016 se faenó un total de casi 6,63 millones de vacunos, cantidad que también resultó baja en comparación con la “historia”, ya que representó una retracción de 7,4% interanual, se ubicó en el puesto 34º de los últimos 37 años.
En lo que transcurrió de 2016 la producción de carne vacuna totalizó 1.497 millones de toneladas, es decir 9,4% menos que en igual período de 2015. Casi la totalidad de la disminución se debió a la menor cantidad de animales faenados, producto principalmente de la retención de hembras en el campo.

En este sentido, el referente del sector sostuvo que la caída en la oferta ganadera se debe “a la fuerte retención de vientres que se viene manifestando desde hace 18 meses”. Schiaretti cargó contra las decisiones tomadas por gobiernos anteriores y aseguró: “Nos llevaron a perder 10 millones de cabezas. Hoy, con las nuevas condiciones macroeconómicas la ganadería vuelve a ser rentable”.

Incluso, el presidente de Cámara entiende que hay productores que habían abandonado la ganadería y que ahora están volviendo. Al respecto, sostuvo que a raíz del precio que tiene la soja y su bajo rendimiento, muchos de los campos que eran sojeros están volviendo a ser ganaderos.

Con respecto al tiempo que podría llevar normalizar el mercado, consideró: “Recuperar semejante desastre a la Argentina le va a llevar entre ocho y 10 años. Porque estamos frente a una producción biológica, la vaca necesita nueve meses para parir un ternero”.

En julio, el precio de la hacienda en pie subió otro 5,5% con relación al mes anterior y llegó a un nuevo máximo histórico de $24,94 por kilo vivo. En comparación con julio de 2015, el precio promedio de la hacienda en pie comercializada experimentó una suba de 54,9%.

Mas allá de los buenos augurios manifestados por el titular de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, desde la entidad advierten que “resulta imprescindible que el Ministerio de Agroindustria recupere las facultades de control de la comercialización que permitan solucionar de manera efectiva la situación que atraviesan la industria y la cadena de la carne en su conjunto”.

Fuente: Diario Uno

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