Alerta en La Orilla: Buscan frenar la instalación de una cava en el barrio

Buscan frenar la instalación de una cava en La Orilla. Terminó la concesión del único depósito de basura y temen que se instale una nueva cava en cercanías de la escuela y el comedor

Los vecinos de barrio La Orilla se encuentran en alerta y juntan firmas ante la posible instalación de un depósito de residuos domiciliarios en la zona de calle Moreno y Pilar. La concesión de la única cava de la ciudad, donde se acumulan 35 toneladas de basura diariamente, terminó el pasado 31 de diciembre y no se sabe qué va a pasar.

Si bien el gobierno municipal anticipó en numeras ocasiones que trabaja para lograr que esa enorme cantidad de residuos termine en el Limpes, durante la última semana del 2017 hubo rumores sobre la posible extensión de la concesión, al menos, por un mes más. Ahora, algunos vecinos temen que toda la basura de la ciudad se traslade a la zona de Moreno y Pilar, también en barrio La Orilla.

“Le pido a la señora intendenta que por favor se de cuenta lo que está haciendo, y al señor José María Buffet (secretario de Servicios Públicos) que por favor encuentre cómo arreglar las cosas. Dijeron en Paso Vinal, pero es en Pilar y Moreno, a dos cuadras están la escuela y el comedor, tenemos el dispensario, la escuela secundaria, los jardincitos… Que se den cuenta que hay criaturas”, señaló una vecina.

La mujer confirmó que un grupo de vecinos “está juntando firmas y si hay que hacer algo estamos al frente. La sacan de un lado donde enfermaron a un montón de criaturas y la llevan a otro. Yo pago impuestos como todos los vecinos, no haga eso. Si usted está bien en su casa con aire condicionado, la felicito, pero nosotros somos humildes, ¿o nos quieren matar porque somos los negritos de La Orilla?”, se preguntó.

Sin basura

Desde los primeros días en que comenzó a funcionar la cava ubicada en calle 26 de Mayo y Rivadavia, los vecinos se manifestaron en contra y pidieron su erradicación. Soportaron incendios prácticamente a diario y la presencia de todo tipo de alimañas. Los días en que el humo cubría toda la ciudad, muchos de ellos debieron abandonar sus viviendas porque se les hacía “imposible respirar” y temían por la salud de los más pequeños del barrio.

Llegado el segundo semestre de 2017 y luego de numerosas reuniones con todas las autoridades, tuvieron la esperanza de que el lugar se cerrara definitivamente cuando acabase la concesión, el 31 de diciembre. No obstante, sin información oficial sobre lo que sucederá con la cava, temen que la basura se traslade a otro sector del barrio.

“Pedimos que la saquen, que vayan más lejos como dijeron. Les pedimos a todos, en especial a la señora Ana Meiners, por las criaturas. El 31 no podíamos ni comer, es algo tremendo.

“Lo único que pido, por favor, es que haga algo. Saque de acá la cava porque se va a podrir todo. Ya se terminó el contrato, es muy feo lo que estamos pasando. Les ruego por favor que hagan algo o tendremos que tomar medidas”, concluyó la mujer.

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