¿Cómo será el mundo del trabajo después del coronavirus?

¿Cómo será el mundo del trabajo después del coronavirus? El pasado viernes se celebró el Día Internacional del Trabajador. Fue un 1º de mayo muy especial. Porque por un lado no podemos dejar de recordar, como cada año, algunos grandes hitos de la historia. Las luchas gremiales, las conquistas de los derechos laborales.

Pero indudablemente este 1º de mayo estuvo marcado por las urgencias, la incertidumbre y la ansiedad. La cuestión más urgente tiene que ver con la necesidad imperiosa de implementar, con todas las precauciones del caso, una vuelta lo más rápida posible a la actividad del comercio, los servicios, la industria. En definitivas, un regreso a una vida más o menos normal. Porque como se dice siempre, el trabajo no representa sólo una fuente de ingresos sino una de las principales actividades de la persona, lo que dignifica al ser humano.

Y el otro tema, más de mediano plazo, es preguntarnos ¿cómo será el mundo del trabajo, a nivel global y en la Argentina, después de la pandemia del coronavirus?

Casi de un día para el otro, millones de hogares en todo el mundo se convirtieron de repente en oficinas, en talleres, en aulas virtuales, un experimento a escala global que ni la mente más visionaria podía imaginar.

Muchos especialistas sostienen que, cuando termine la cuarentena y volvamos a cierta normalidad, muchas cosas no volverán a ser como antes en el mundo laboral.

En este sentido se advierten cuatro o cinco cuestiones:

1- Se prevé que habrá más teletrabajo, es decir más personas trabajarán desde sus hogares, haciendo uso de la tecnología.

2- El viejo trabajo basado en el presentismo, la relación de dependencia y horarios fijos, será reemplazado por el trabajo remoto, por objetivos, trabajo free lance y horarios más flexibles.

3- Estas nuevas formas, hay que decirlo, no están exentas de ciertos riesgos,
como enfermedades laborales por sobreexposición a las pantallas, hiperconectividad, desdibujamiento entre el espacio privado y el laboral, entre otros.

4- Hay quienes piensan también que estas cuestiones obligarán, ahora sí, en
países como Argentina, a una revisión de viejas leyes laborales, que contemple estas nuevas formas de trabajo, nuevos derechos y nuevas obligaciones.

5- Muchas actividades deberán adoptar nuevos protocolos y pautas de
distanciamiento físico mientras dure la pandemia y no exista una vacuna efectiva contra el COVID. En especial, deberán readaptarse el sector gastronómico, hotelero, turístico y todo lo relacionado con el ocio, la cultura y el espectáculo.

Algunos datos de los cambios veloces que se están operando. De acuerdo a encuestas realizadas por consultoras privadas en las últimas semanas, el teletrabajo ya estaría alcanzando a 3 millones de personas en el país. El 82% de los consultados respondió que, si pudiera elegir, preferiría trabajar desde la casa. Y el 49% admitió que durante la cuarentena había desarrollado nuevas habilidades.

Sin dudas, la irrupción del “coronavirus” y las consecuencias que tendrá sobre la actividad económica y el mercado de trabajo, multiplicará los desafíos. Las tecnologías tendrán un impacto cada vez mayor en nuestras vidas y en el trabajo.

Y habrá que prepararnos, buscando un punto de equilibrio, para que la modernización no sea sinónimo de precarización.

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