Golpearon a un jubilado y le robaron: “Vi la muerte al lado mío, esperaba el balazo o la puñalada”

Golpearon a un jubilado y le robaron. El delincuente lo maniató y lo golpeó durante media hora, amenazando con matarlo. Se llevó todo el dinero que encontró en la vivienda. Ya fue detenido

Un abuelo de 75 años sufrió salvaje golpiza por parte de un delincuente que entró en su vivienda a plena luz del día, lo ató y lo mantuvo a golpes durante treinta minutos. La rápida respuesta policial permitió esclarecer lo sucedido. Héctor relató lo sucedido al equipo de noticias de Play Televisión.

El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en 1° de Mayo al 2700 de nuestra ciudad, alrededor de las 15:45 horas. La víctima descansaba en su cama cuando se encontró, de repente, con el delincuente.

“Me sorprende un tipo al lado de la cama, me agarra los brazos, me manotea, me tira al suelo, me da vuelta, me ata los brazos con mi camisa y me pega trompadas, patadas, me pisó las costillas y me dijo que me mataba, que sabía que yo tenía plata. Yo no podía hablar, me sangraba la boca, un ojo hinchado… Vi la muerte al lado mío, esperaba el balazo o la puñalada, no sabía lo que pasaba”, comenzó relatando el hombre.

El abuelo explicó que el delincuente se encontraba encapuchado.”Pensé lo peor, me entregué, nunca me pasó eso, es terrible. Estoy roto y no me puedo mover”, dijo.

Vi la muerte al lado mío, esperaba el balazo o la puñalada, no sabía lo que pasaba

 

Me tenía atado y atontado y me pedía plata. Me daba más trompadas cuando le dije que no tengo”, por eso, el hombre le ofreció la plata que tenía en la billetera, unos 3.000 pesos y algunos dólares. El delincuente se llevó todo el dinero que encontró. “A medida que encontraba plata se iba calmando”, señaló el jubilado.

Tras recolectar la plata, el delincuente pareció marcharse del lugar. La víctima esperó unos minutos antes de moverse. Arrastrándose llegó al pasillo, salió a la calle y no encontró a nadie. Bajo la lluvia, atado y golpeado pidió ayuda a los automovilistas, pero nadie paró. Su vecina de enfrente no estaba, pero otra señora lo auxilió dándole agua, llamó a la policía y a los hijos del hombre.

La policía lo desató y fue asistido por un servicio privado de medicina. “Me alivia saber que él está detenido. Como me abombó a trompadas no sabía quién era. La policía me mostró fotos, mi hija nos dio una mano y pudieron identificarlo gracias a los tatuajes que tiene. El hombre vive con la abuela, es muy problemático, tiene muchas entradas y salidas en la comisaría”, detalló.

El sujeto vive en una vivienda de calle Uruguay y fue detenido luego de que la policía encontrara las pertenencias del jubilado en su domicilio. No obstante, el abuelo aseguró que “nadie me saca el miedo”.

 

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