Los reiterados hechos de inseguridad impulsan la instalación de alarmas en la ciudad

Hechos de inseguridad impulsan la instalación de alarmas. Los robos a viviendas son moneda corriente en la ciudad. Sucede en todos los barrios, en calles iluminadas y en las más oscuras también. De noche o a plena luz del día, los delincuentes ingresan, toman lo que quieren y se van, dejando a las víctimas con la sensación de absoluta vulnerabilidad. La reiteración de estos hechos impulsa la compra de sistemas de alarma en la ciudad.

Lamentablemente, Esperanza parece ya ser ese lugar seguro que era.  Basta con revisar los robos de cada semana para dar cuenta de ello. Ante esta situación, muchos vecinos buscan aumentar su seguridad a través de la instalación de sistemas de alarmas.

Matías Oberlin, empresario del sector, señaló que “hay muchas más consultas. La gente está tomando conciencia de que tiene que protegerse. Nosotros tratamos de hacer frente a esa demanda y estamos con mucho trabajo. Lo que tratamos de lograr es que el ladrón no entre a la casa y la gente no tenga que encontrarse con esas sensación fea de que ya te rompieron algo”.

Oberlin explicó que la demanda de este tipo de sistemas “es cíclica. Antes de las vacaciones la gente demanda mucho más porque es cuando se acuerda que necesita una alarma. Pasa mucho en verano y en las vacaciones de julio, en esta época se tranquiliza un poco y en la segunda mitad del año vuelve a crecer. También, lamentablemente, varía si hay robos en la ciudad, le paso algo al vecino y ahí quiere colocar algo”.

“Varias veces vienen después de que sucedió algo. Hay muchas personas que buscan instalar el sistema aunque no les haya pasado nada, para dormir tranquilos y otros que les robaron el fin de semana y viene el lunes a querer colocar un sistema. Le damos prioridad porque entendemos que es una situación horrible y se trabaja con eso, los atendemos rápido para que puedan volver a vivir tranquilos”, indicó el empresario.

En cuanto a las preferencias a la hora de elegir un sistema, dijo que “los matrimonios jóvenes quieren invertir más, buscan algo más completo, se dan cuenta lo que es bueno, quieren ver las cámaras desde el celular y manejar la tecnología. La gente mayor, si no manejan mucho la tecnología, le damos un sistema que con un control remoto se prende y se apaga y nada más. Que sea totalmente seguro, pero que no sea complicado”.

Finalmente, Oberlin se refirió a los precios que se manejan en el sector. “Los costos dependen del dólar porque son sistemas canadienses, y el dólar está bajando, no hubo incrementos como la inflación. Hoy es un momento barato para comprar. Una alarma sale como un electrodoméstico grande, como una heladera, como algo así y te dura 15 años”.

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