¿Escoba nueva barre bien?

¿Escoba nueva barre bien?. En materia política y económica tuvimos un verano inusualmente largo, con la famosa transición y los chisporroteos del traspaso de mando, tanto en Provincia como en Nación. Transcurridos los primeros 100 días de gobierno, las expectativas iniciales se han ido desvaneciendo, chocando con la dura piedra de la realidad.

Tal vez existieron ilusiones desmedidas, pero convengamos que alimentadas por los propios candidatos y sus propuestas demagógicas. Nada de heladeras llenas ni recuperación mágica e inmediata del poder adquisitivo. Mucho menos la paz y el orden prometidos en la Provincia. Cosas difíciles de conseguir de la noche a la mañana, lo sabíamos. La inflación no cesa. La crisis económica sigue golpeando. La presión impositiva continúa esquilmando los bolsillos flacos.

La inseguridad es más que una sensación y no frena su curva ascendente. Un panorama por demás complejo, ante el cual los nuevos gobiernos provincial y nacional se han comportado hasta ahora de manera errática, sin respuestas ni políticas claras. Y sobre llovido, mojado. La impensada pandemia del coronavirus nos instala ante un escenario de crisis global, con severas consecuencias aún difíciles de mensurar. Ahora que lo pienso, ni Dios es argentino, ni la suerte estará siempre de nuestro lado. Tampoco es infalible el viejo dicho: no todas las veces “escoba nueva barre bien”. Dejáme tus comentarios.

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