Qué significa el 8M, por qué paran las mujeres y actividades en la ciudad

Qué significa el 8M, por qué paran las mujeres y actividades en la ciudad. Este jueves es el #8M y el mundo lo sabe. Mujeres de todo el planeta realizan una huelga internacional contra los femicidios y en reclamo de la igualdad de género

Este jueves 8 de Marzo se celebra un nuevo Día Internacional de la Mujer y una nueva huelga internacional. Habrá movilizaciones y actividades en todo el país y el mundo. ¿Cómo atraviesa la desigualdad de género la vida de muchas mujeres?

Todo el día, desde que se levantan hasta que se van a dormir, ellas atraviesan situaciones que las colocan en desventaja con respecto a los hombres. Desde tener que encargarse en la mayoría de los hogares de las tareas domésticas, por unas 6 horas y media diarias, contra la mitad de tiempo en manos de los hombres, hasta tener que tolerar que la brecha salarial se traduzca en cuatro salarios menos al año.

Como define la ley, la violencia contra la mujer es: “Toda conducta, acción u omisión que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal”.

Baleadas, apuñaladas, golpeadas, estranguladas, incineradas, degolladas, asfixiadas, ahorcadas, descuartizadas. Así mueren hoy las mujeres a manos de la violencia machista, según el Informe de Investigación de Femicidios en la Argentina, de 2008 a 2017, coordinado por la Asociación Civil La Casa del Encuentro, que se presentó ayer.

Por eso, hoy miles de mujeres marcharán y pedirán desde donde las encuentre el reclamo, que se terminen las desigualdades de género.

Desde hace tres años, la Marcha Internacional de las Mujeres tiene un eco especial en el país. Ya no se trata de reclamos aislados. Desde el asesinato de Chiara Páez, en 2015, la indignación por los femicidios llevó el reclamo contra la violencia machista a otro nivel.

Bajo la consigna #NiUnaMenos, miles de mujeres salieron a la calle y a dos años de aquella marcha, cada vez son más las mujeres que en cada convocatoria alzan su bandera por el fin de la violencia y la desigualdad. En esta oportunidad, a los reclamos por la desigualdad se suma el debate por la legalización del aborto que llegó la semana pasada al Congreso.

Pese a los cambios culturales, la desigualdad sigue reinando puertas adentro, donde las cuestiones domésticas y de cuidado de la familia siguen siendo cosa de mujeres. Despertarse, levantar a los chicos, preparar el desayuno, revisar las mochilas, cargar las viandas. Lavar todo, antes de irse a trabajar. Hoy, quienes se ocupan de casi toda esa lista de tareas siguen siendo ellas. Nueve de cada diez mujeres están al frente de las tareas domésticas, según los resultados de la encuesta hecha por el Indec.

Esto incluye rutinas cotidianas como hacer las camas y las compras, cocinar, lavar, ayudar con las tareas escolares, poner la mesa y planchar, entre otras. Incluso cuando cuentan con ayuda externa, casi siempre es del género femenino y casi nunca la mujer de la casa logra desligarse de la tarea de coordinación.

En edad escolar, los niños argentinos crecen en ambientes atravesados por la desigualdad de género. Según datos del Ministerio de Educación de la Nación, nueve de cada diez docentes de nivel inicial y primario son mujeres. Estos números refuerzan la idea de que las tareas de formación y cuidado son femeninas.

¿Qué tareas aprenden en la casa ellas y ellos? Según el sondeo de Quiddity, las principales son limpiar la casa, lavar la ropa y preparar la comida. Mientras que ellos aprendieron tareas eventuales, como hacer asado, realizar reparaciones en el hogar y lavar el auto.

El trabajo es el ámbito donde las mujeres se sienten más discriminadas. Hoy, una mujer gana un 33% menos que un hombre que trabaja en el mismo puesto, según los datos del Observatorio de Empleo, Producción y Comercio Exterior (ODEP).
La diferencia entre lo que gana un hombre y una mujer en el mismo puesto se llama brecha salarial y le quita a ella cuatro sueldos al año.

Luego de tener un hijo, a ellas les cuesta más conseguir trabajo. A partir de los 30 años la brecha salarial se dispara y la cercanía de la maternidad es la principal causa.

El directorio de las compañías argentinas sigue siendo un ámbito de hombres. Hoy, aun con mayor nivel educativo, una mujer tiene 19 veces menos chances de llegar a los puestos más altos de la empresa en la que trabaja que sus compañeros hombres.

“Las mujeres tienen peor calidad de vida laboral“, dice el estudio. Y explica que el 15% de ellas dijo que se siente muy presionada en su intento por conciliar la vida familiar y el trabajo, contra el 8% de los hombres.

Cuando van y vienen de la casa al trabajo, las mujeres tampoco se sienten seguras. Y el principal riesgo es el hecho mismo de ser mujer: nueve de cada diez dijeron que sufrieron acoso sexual callejero a lo largo de su vida, según una encuesta que hizo la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá) en 11 provincias a 1300 mujeres para relevar cómo les afecta cotidianamente caminar por la calle y viajar en transporte público.

¿En qué consistió el acoso? Al 45%, algún varón la siguió; al 36%, la tocaron o le mostraron los genitales, y el 17% contó que un varón se masturbó frente a ellas, entre otras formas de acoso (2%).

¿Dónde ocurrió? El 44% de las mujeres dijeron que fueron acosadas verbalmente mientras esperaban el colectivo y el 6% abusadas físicamente, en la parada. Al subir al colectivo, la violencia no cesa: dos de cada diez mujeres dicen haber sido abusadas -con rozamientos y manoseos-, y el porcentaje es más alto en Córdoba (37%) y en la ciudad de Buenos Aires (34%).

La mayoría adoptó como método preventivo el acompañamiento de otra persona: ocho de cada diez mujeres prefieren ser acompañadas a las paradas o ser esperadas al bajar.

Una mujer que vive en pareja, pero sin hijos, realiza a diario cinco horas de tareas de cuidado. Si tiene dos hijos o más, pasa a hacer casi diez horas diarias. No es difícil deducir, entonces, por qué ellas viven con esa sensación de agotamiento.

Las cifras de femicidios también hablan de la desigualdad. En los últimos diez años, unas 2673 mujeres fueron asesinadas en la Argentina y unos 3378 hijos perdieron a sus madres, según el informe anual de la Casa del Encuentro, que fue presentado ayer.

Según la ley, un femicidio no es solo el asesinato de una mujer: es un homicidio por ser mujer. La mayoría de estos crímenes ocurrió dentro de la casa de la víctima. Hoy, según surge de estos datos, una mujer tiene ocho veces más posibilidades de ser asesinada puertas adentro por alguien de su entorno familiar que de morir a manos de un extraño, en un robo.

El Registro Único de Violencia contra las Mujeres del Indec, que también se presentó ayer, señala que las denuncias se cuadruplicaron en cuatro años: de 22.577 casos a 86.700. Y en el 82,7% de los casos, el agresor fue la pareja o la expareja, y esta situación se da en todos los grupos de edades de mujeres.

Fuente: La Nación

En Esperanza

La ciudad se suma al #8M con diversas actividades organizadas por la Municipalidad y por la Asociación Civil Mi Refugio. El Paro Nacional se realizará de 9:00 a 10:00 horas frente al Palacio Municipal.

El hogar Mi Refugio realizará un mural artístico en calle Brown 1454 a las 18:30 horas, para conmemorar el Día Internacional y el rol de la mujer en la sociedad.

Por otro lado, la Municipalidad realizará la entrega de los premios María Eugenia Joillot, quien fue la primera partera de la ciudad. En su honor se premia a mujeres que se desempeñan en diferentes ámbitos laborales y profesionales. Este año se rendirá homenaje a las mujeres que se destacan en el ámbito municipal.

Fuente: La Nación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *