Médicos advierten por accidentes con pilas botón, semillas y maní

Los riesgos que entrañan los accidentes infantiles con pilas y otros objetos pequeños son muchos. Si bien no son frecuentes, sí pueden ser peligrosos y representan una verdadera emergencia médica.

Las pilas que los chicos ingieren pueden perforar el estómago, aunque mayormente los intestinos; las que se introducen en la nariz o en los oídos pueden perforar el tabique o generar otra lesión auditiva o en laringe. Sobre las semillas de girasol y el maní, el riesgo es cuando ingresan el las vías respiratorias por accidente y mientras las comen porque produce una crisis por ahogo, que puede derivar en asfixia.

En relación al primer caso, la jefa del servicio de Gastroenterología y Nutrición del hospital Alassia, Marta Wagener, dijo que si bien atienden unos dos casos por mes por la ingesta de pilas botón, por fortuna son tomadas a tiempo y son muy bajas las complicaciones.

“Lo más común es que se las traguen. Cuando se la tragó, pasó de largo rápidamente y se eliminó, no hay riesgo. El tema es si queda en el estómago. Si está más de 12 o 24 horas allí se recomienda sacarla, porque el riesgo de perforación es alto”, dijo.

Y agregó: “Las pilas botón tienen sustancias cáusticas (que queman y destruyen los tejidos). Si se abre puede producir perforación intestinal y eso es muy grave. Entonces –dijo– cuando llega un niño o niña que tragó una de estas baterías se hace una radiografía. Si está y permanece allí entre 12 y 24 horas, hay que sacarla por videoendoscopía”.

“Otra situación –remarcó Wagener– es cuando se traga más de una pila. Hacen como una especie de arco voltaico entre ellas y pueden quemar y perforar más rápidamente”. En general, la perforación es intestinal salvo que permanezca muchísimo tiempo en el estómago.

¿Qué hacer ante estos casos?

“Los padres o familiares deben concurrir inmediatamente. La clave es el tiempo. El tiempo es crítico. Aunque antes de eso, la mejor forma de prevenirlo es evitar por todos los medios que los niños tengan contacto con ese tipo de pilas”, explicó la especialista.

Por su parte, Susana Tortosa, pediatra y endoscopista pediátrica del mismo hospital, dijo que el caso de accidentes con ingreso de estas pilas al oído o a la nariz no es algo muy frecuente; aunque sí peligroso, y requiere actuar de emergencia.

La pila botón es una fuente de energía eléctrica revestida de metal, redondeada y de pequeñas dimensiones, que se utilizan en una gran variedad de dispositivos electrónicos portátiles tales como audífonos, relojes, calculadoras y juguetes. Pero cuando se introduce en el organismo, es uno de los más peligrosos “cuerpos extraños”.

“En primer lugar, por ser un cuerpo extraño obstruye la vía respiratoria o comprime el canal auditivo, generando un daño físico puntual como cualquier otro elemento similar que los chicos se introducen por accidente”, explicó Tortosa. “En segundo lugar, la pila botón contiene químicos altamente tóxicos, entre los que se encuentran el mercurio, el litio y el cadmio: estos agentes se liberan progresivamente y son absorbidos por el cuerpo desde el contacto inicial de la pila con las mucosas”, agregó Wagener .

Y detalló: “Toda pila contiene una carga eléctrica, por lo que los líquidos corporales facilitan la conducción de la electricidad de la pila hacia el organismo”. Y si la pila sufrió algún daño en su estructura, puede liberar las sustancias corrosivas que contiene en su interior. Estas situaciones requieren una “atención especializada de forma rápida y efectiva” dado a que pueden dejar “secuelas permanentes a nivel orgánico”.

Semillas muy peligrosas

Por una cuestión cultural y de hábitos de consumo, el objeto extraño que más accidentes genera en las vías respiratorias son las semillas de girasol y el maní. “En 16 años de trabajo en este hospital asistí 180 casos de crisis de ahogo por girasol y maní. El niño comienza a asfixiarse, tiene sed de aire y se pone azul por falta de oxígeno”, describió la pediatra.

Y agregó: “Si el objeto desciende y tiene la suerte de alojarse en tráquea, comienza con una tos severa. Esto requiere también atención urgente”.

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