Preocupa la crisis de la fábrica de cosechadoras Vassalli Fabril

Una reunión programada para hoy con autoridades provinciales alimenta la esperanza de solución a un conflicto que afecta a unos 600 operarios de la empresa en Firmat, al sur de la provincia.

La crítica situación financiera por la que atraviesa la fábrica de cosechadoras Vassalli Fabril puso en alerta a sus trabajadores, que demandan el pago de salarios atrasados y amenazan con medidas de fuerza de no encontrar respuestas en los próximos días. La semana pasada, los obreros se movilizaron junto a representantes gremiales hacia una de las plantas que la firma tiene a la vera de la ruta Nº 33 hasta que resolvieron retomar sus actividades tras una reunión con directivos donde surgió la promesa de que mañana podría haber novedades que destraben la problemática.

Mientras la incertidumbre crece en medio del complejo panorama trascendió que hoy representantes de la firma mantendrían una reunión con autoridades provinciales en busca de ayuda para hacer frente a la situación.

El tema preocupa tanto a las autoridades políticas como al resto de la comunidad firmatense ya que se trata de la principal fuente local de trabajo y nadie ignora el impacto social que implicaría para la ciudad un eventual cese de sus operaciones, tal como ocurrió años atrás en plena crisis económica.

Salvataje. Aunque no surgieron detalles, se supo que la mayor fábrica nacional de cosechadoras, la cual al parecer entró en crisis al caerse un contrato de exportación por 245 máquinas a Venezuela abrochado en 2014, presentó ante la entidad bancaria “un plan de salvataje por su millonaria deuda generada para financiar sus operaciones”, la cual superaría los 192 millones de pesos.

La empresa aspiraría a que la institución crediticia refinancie su pasivo otorgándole un plazo que le permita superar su estado de asfixia financiera y continuar con sus actividades productivas.

Más allá de las especulaciones, los casi 600 empleados de Vassalli Fabril temen por la continuidad de su trabajo ante la falta de soluciones concretas a sus reclamos para ponerle fin a las versiones que alientan un posible cierre de la empresa.

Cierre. Al problema se suma el reciente cierre de la empresa local Meyde, dedicada a la fabricación de accesorios para cosechadoras.

La medida afecta a unos veinte trabajadores y fue confirmada por fuentes del gremio metalúrgico. Según indicó El secretario general de la seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica (Uom), Oscar Schaab, la fábrica “dependía directamente de Vassalli Fabril, que la arrastró y hace un año que no tiene trabajo”. No obstante el sindicalista dijo que “además hay responsabilidad de la empresa que en la buena época no pensó en otro producto, como también recomendamos a Vasalli desde hace años”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *