Video: Una “cola de tornado” provocó millonarios daños en Rafaela

Dos plantas industriales fueron arrasadas hasta el suelo y varias más sufrieron importantes destrozos. Está interrumpido el servicio eléctrico y varias empresas sufrirán una paralización total por muchos días. Tratan de restablecer la normalidad.

Más de una docena de plantas industriales con severos daños, dos de ellas con destrucción total; líneas de electrificación y de comunicaciones derrumbadas y pérdidas económicas millonarias fue el saldo que dejó el temporal que atravesó la franja noroeste del Parque de Actividades Económicas. En la ciudad, hubo algunas voladuras de techos y se registró la caída de una veintena de árboles y ramas, así como de otros tantos postes del tendido eléctrico y de comunicaciones, pero en todos los casos no hubo que lamentar víctimas.

El hecho de que el temporal se produjera a las 12 de la noche en medio de un feriado largo evitó una tragedia de magnitudes importantes, dado que si el viento hubiera sorprendido a la zona en una jornada en plena actividad, el derrumbe de algunas estructuras o la caída de las redes eléctricas, podría haber dejado víctimas fatales.

Golpe a las pymes

Sin duda el área más afectada resultó el PAER. Alrededor de 20 empresas resultaron con daños diversos. El Taller de Zincado Wilde, de Juan Aguirre, fue el más perjudicado: la estructura completa colapsó y todo el galpón se derrumbó sobre sí mismo, aplastando maquinarias, el sector de oficinas y un automóvil Fiat Palio Weekend que la familia de Aguirre había dejado allí.

Veinte metros hacia el este del frente del Taller Wilde está la esquina de calles Sylvestre Begnis y Valvo. Allí quedaron varios árboles caídos, pero también una línea de media tensión que abastece al PAER. Tres columnas de hormigón armado, una de ellas de gran porte, se partieron en pedazos. Gruesos cables de acero y cientos de metros de tendido eléctrico quedaron dañados.

En dirección oblícua y hacia el noreste, la planta de Unitec SA, que pertenece a Edmundo López, presidente de la Cámara de Comercio Exterior, también fue alcanzada de lleno. Solo la fachada resistió la fuerza del viento: el resto de la planta, que aún no estaba terminada y por eso no tenía máquinas ni herramientas, se derrumbó por completo, volando la estructura metálica y las chapas en la misma dirección del viento. Algunas chapas llegaron volando hasta campos linderos, a más de 500 metros del lugar donde estaban originalmente.

Parte de la estructura del galpón de Unitec golpeó a la planta de la Gráfica Peacock, cuya nave perdió una parte considerable de su ala oeste, que quedó totalmente al descubierto. Peacock trabaja con papeles y materias primas que se arruinan con la humedad por lo que los daños no solo alcanzaron a la maquinaria y la construcción en sí, sino también a materias primas y trabajos en elaboración.

Cruzando la calle, el panorama era igual de desolador. El galpón de lajas prefabricadas del fabricante de cadenas Arruca sufrió la destrucción de su parte norte, que se derrumbó aplastando maquinarias y motores. Al lado, con frente hacia calle Juan López Caula, en la esquina con Ageo Culzoni, la empresa Curiotti Caños sufrió la voladura del techo y daños casi totales en sus oficinas, así como el ingreso de agua al interior de la planta. Al lado, otra planta industrial dañada resultó la de Desarrollos Industriales SA DEISA-, que padeció la voladura de una línea de chapas en la parte que daba hacia el oeste.

Sin precedentes

El fenómeno se focalizó con extraordinaria precisión en una franja de entre 50 y 100 metros de ancho, que cruzó de suroeste a noreste la parte norte del predio del PAER. Todo lo que quedó dentro de la franja resultó destruido o sufrió severísimos daños. El fenómeno pasó al norte del hotel Campoalegre y afectó también instalaciones industriales ubicadas al este de la ruta 34, a unos 100 metros al sur del cruce con el Camino Público Número 5, frente a la planta hormigonera del Municipio.

Así ocurrió que por cuestión de metros -no más de 50- varias plantas vecinas a las que sufrieron los mayores daños -como la metalúrgica Vica, (calle de por medio con Unitec), el aserradero Visintini (lindera con el Taller Wilde), o la planta de JIT Lubricantes- no sufrieron daño alguno, mientras que otras quedaron literalmente destruidas.

El sobrevuelo de un drone permite observar en toda su magnitud los daños ocasionados por la cola de tornado que destruyó varias plantas industriales. El video es gentileza del Ing. Marco Boidi, de la empresa Geotecnia.

Fuente: Diario Castellanos – 3470

 

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