Para evitar la repitencia, las escuelas buscan “contener a los chicos”

En Esperanza existe un alto grado de repitencia, sobre todo, en el primer año del secundario. Esto provoca que cada año sea más difícil conseguir espacio en las escuelas para los estudiantes. Directivos y docentes implementan distintos programas para evitar este problema.

Cristina Álvarez, de la escuela Colombo Müller, explicó que se llevan adelante muchos programas para evitar la repitencia de los alumnos. “Lo que hemos hecho durante todo el año es evitar que lleguemos a altos índices. Hemos trabajado mucho con los docentes que han puesto muchísimas capacidades en juego para trabajar con los chicos y no tener que llegar a la instancia de rendir y que eso genere repitencia”, señaló.

“Desde la institución hemos generado distintas alternativas para que los chicos estén en la escuela, que es una cuestión fundamental porque mucha de las repitencias tienen que ver con chicos que abandonan y automáticamente repiten. En segundo lugar con distintas estrategias que se fueron desarrollando en el año para tratar de evitarlas”, agrego.

Cristina explicó que en el primer año del secundario se trabaja en talleres extracurriculares, fuera de horario escolar, “para contener a los chicos“.

“También tenemos un programas para chicos de extrema vulnerabilidad porque tienen una soledad importante. Ellos a través de una adaptación del programa Vuelvo a Estudiar, cursaron las materias que no tenían aprobadas para tener la posibilidad de pasar a segundo año y no tener que recursar todos los espacios”, agregó.

Cristina explicó los alcances del programa que permite a los alumnos sólo cursar aquellas materias que les quedaron pendientes. “Los chicos cursan solamente los espacios que no aprobaron y tiene lógica. A veces la repitencia está determinada por tres espacios curriculares”, añadió.

“Más allá de que habría que hacer un cambio general en todo el sistema educativo, tienen  el derecho de que lo que tienen aprobado no se cuestione. Esas competencias que no adquirieron las puedan adquirir durante el año”.

Asistencia a clases y acompañamiento

Pero más allá del esfuerzo de directivos y docentes, existen casos donde los alumnos no tienen el acompañamiento necesario de la familia y muchos ni siquiera asisten a la escuela. “Tenemos casos de chicos que han trabajado muy bien durante el año y otros que han tenido la oportunidad y no la han aprovechado”, sentenció.

Sin embargo, aclaró que muchas veces “los índices no reflejan la realidad con claridad. No todas las repitencias es porque hubo fracaso en la escuela sino porque no hubo acompañamiento para que sigan en la escuela, viniendo aunque sea”.

Quienes sí asistieron y se esforzaron pudieron cursar sólo aquellas materias que les faltaba aprobar de primero, junto a las de segundo año. “Dentro del plan hubo chicos que tenían tres espacios curriculares. Los aprobaron y empezaron con los de segundo año. No son muchos, son muy poquitos los casos, pero son chicos que van a estar en tercer año, con la edad adecuada. Van a poder hacer tercer año porque los aprendizajes son un proceso y ese proceso lo desarrollaron. Tienen las competencias necesarias para estar en tercer año”.

Todos aprendemos de manera diferente

La docente también señaló que se debe tener muy en cuenta los tiempos de aprendizaje de los estudiantes.  “Cada uno tenemos un trayectoria diferente de aprendizaje. Tenemos que tener muy claro que la escuela hoy trata de adaptarse a cada uno”

“No todos aprendemos de la misma forma, ni en el mismo momento, ni con los mismos elementos”.

“Cuesta socialmente entender que incluso las notas no son comparativas. Las notas de un chico no son comparables con la de otro porque cada uno hace un trayecto diferente. A algunos les lleva más tiempo, a otros les lleva menos. Hay chicos que recién a fin de año han logrado adquirir esas competencias que se comenzaron a desarrollar al principio del año y son chicos que están en condiciones de aprobar”, explicó.

Y a pesar de lo que muchos creen, Cristina señaló que “eso no significa regalarles la nota, significa que han desarrollado todo el proceso y han logrado lo que se pretende de ellos. Los tiempos no son los mismos para todos los chicos y las notas tampoco reflejan lo mismo”, reiteró.

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