Robo: “Te sacan el pan de la boca, porque con eso yo traía la comida a los chicos”

Roban motoguadaña. Delincuentes se llevaron esta invalorable herramienta de trabajo que se encontraba en el portaequipaje de un automóvil. La víctima pide la colaboración de los vecinos para recuperarla.

Walter es una vecino de Esperanza que se dedica a cortar yuyos. El sábado a las 9:3o horas, y luego de trabajar en dos lugares distintos, hizo un pequeño descanso en la vivienda de un familiar, donde fue víctima de uno de los tantos robos que se producen en la ciudad.

“Me robaron la motoguadaña, una Still 160. Sucedió en Saavedra al 700. Habíamos salido con mi señora tipo 6:00 de la mañana a cortar pasto. Habíamos hecho dos cortes ya y pasamos de mi suegra a tomar mates porque teníamos que hacer un corte ahí cerquita. La dejamos atada con un rastrillo y la escoba arriba del portaequipaje del auto”, relató el hombre.

Walter contó que entraron a la vivienda pero dejaron la puerta abierta porque “sabemos cómo está la situación hoy, que no se puede hacer nada que te roban todo. Nos descuidamos cinco minutos”, lamentó.

“Me agarró una locura… Todo el mundo vio mi motoguadaña, ya saben quien la tiene pero nadie se mueve, nadie hace nada. Una cosa de no creer que estén cortando yuyos con mi motoguadaña y nadie se mueve”, aseguró.

La víctima explicó que se trata de una herramienta de trabajo. “Toda Esperanza nos conoce, saben que nos dedicamos a eso, no jodemos a nadie y que te la roben así y la revendan por unos mangos para comprarse droga…”

Es gente que no tiene sentimientos

Pedido solidario

Ante la carencia de una herramienta que para él representa la posibilidad de trabajar, Walter realizó un pedido solidario a la comunidad. “Si alguien tiene una motoguadaña, que me la preste aunque sea por una semana, hasta que vea de dónde saco para poder comprar una. Yo vivo en José García 1621, que pregunten por Walter. Mi número de teléfono es 15 504400, cualquier cosita que me avisen. Si los ven por la calle que me avisen y voy a tener que agarrarlos yo”, aseguró.

“Cuando yo era chico dormíamos con la ventana abierta, era una tranquilidad en Esperanza. Ahora no podés ni salir a pasear con los chicos, nada”, agregó.

Te sacan el pan de la boca, porque con eso yo traía la comida a los chicos todos los días

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