Tradiciones: ¿Por qué hoy se toma caña con ruda?

Cada 1 de agosto, es tradición beber en ayunas caña con ruda para alejar las enfermedades y maleficios, pero además para agradecer y renovar el compromiso con la Pachamama. Una costumbre milenaria con más vigencia que nunca en la región.

Julio se despide y comienza agosto, y la llegada de este mes trae la celebración de la Pachamama, la madre tierra, la más popular de las creencias de los pueblos originarios de toda América Latina. Para rendirle honor existe una forma concreta que sirve para espantar los males del invierno, conservar la buena salud y prepararse para el resto del año: tomar caña con ruda.

Los guaraníes fueron los pioneros en este ritual porque utilizaban la ruda como medicina ya que servía para curar los parásitos, los malestares estomacales y la irritación por las picaduras de bichos. Pero más allá de sus propiedades medicinales, con el paso del tiempo la ingesta de la bebida se convirtió en una suerte de conjuro contra las malas ondas, la envidia ajena y la mala suerte.

¿Por qué agosto? Antiguamente, los guaraníes entendían que era en este mes cuando se producía la mayor cantidad de muertes por frío y también por las lluvias porque se trata de un mes muy lluvioso. “Julio los prepara y agosto se los lleva”, reza un conocido refrán, entonces beber en un trago una medida de un dedo de la mano en posición horizontal o en tres tragos (siempre número impar) de caña con ruda al empezar el día, en ayunas, “espanta todos los males del invierno“, incluidas las enfermedades que suelen aparecer en estas épocas.

Georgina García Kieffer es una de las referentes en la ciudad de este ritual y también de la realización de la caña con ruda. Ella se definió como “una muy buena cocinera de caña con ruda”, y sin contar la receta, detalló cómo es la maceración y qué significa tomar este brebaje.

La tradición

“La celebración a la Pachamama comienza en agosto. Se trata de una feria americana, de una ceremonia de agradecimiento. Es una fiesta donde se rinde homenaje (a la madre tierra), se le da de comer, de beber, se la cuida. Se hace el 1 porque es el primer día del mes, pero en realidad es en agosto donde las personas tienen que dedicar su momento, agradeciéndole lo que le ha dado, es un tributo: yo le doy y renuevo mi contrato de esperanza porque estoy segura que si le agradezco y la fertilizo, en este tránsito entre el invierno y la primavera, los frutos van a volver y va a renacer todo el verde”, explicó García Kieffer sobre qué significa este rito.

“Cualquiera la puede hacer”, dijo con respeto a la ingesta de la caña con ruda y aclaró que “se toma el 1 porque es el primer día del mes pero en realidad no invalida al resto de los días” y después agregó: “Estaría muy bueno que si yo tomé el 1 salga a convidar el resto de los días”.

Luego de varias investigaciones logró desarrollar dos recetas. Una es “la macha” a la que llamó La Guaraní, que sigue la receta básica de las comunidades originarias del NEA, la denomina por ese sabor litoral. Es seca, fuerte y decanta durante nueve lunas llenas fundamentalmente en ruda. Es la botella de etiqueta roja.

La otra es la dulce y se basa en una receta de componentes andinos latinoamericanos. Es dulce, alicorada y durante cada mes de los nueve se le siembra un elemento nuevo a la maceración, que incluye cascaritas de frutas de estación regionales, café colombiano y quemadillos a una maceración previa de los elementos sagrados que tiene ruda. Se llama Diaguita y es la de etiqueta verde.

“La primera es porque pude dar con paraguayos que me conectaron con lo que era verdaderamente la fórmula sagrada de los indios cuando se sientan sobre la tierra y el agua y hacen un círculo con determinados elementos que van en la maceración, que no se notan pero están y todas las lunas llenas, a las madres, las saco a pasear a mi patio, no en todas (las lunas llenas), sino en nueve porque no todas sirven para que se nutran de esa energía hasta que salga el sol”, contó sobre La Guaraní.

Y con respecto a la otra, dijo: “Es un paseo que hice por la ruta del café colombiano; de hecho la dulce contiene en su maceración café colombiano, canela y vainilla de México y las frutas de nuestras estaciones. Esa receta está dedicada a las mujeres, no es que no la puedan tomar los hombres pero ese licorcito tan dulce está destinado a germinar, es decir que las mujeres sean fértiles –en la tradición–, que tengan vida de mujeres plenas”.

Sobre esta mística que dice la tradición sobre ingerirla en tragos impares, García Kieffer contó: “En la cábala, lo impar es lo que se sigue; el círculo es lo sagrado y lo impar es el número de la procedencia que después tuvo que ver con la síntesis de la religión católica. Entonces la tradición dice que son tragos impares. Esto es: me sirvo un dedo en posición horizontal –no vertical– y lo tomo de una sola vez, o sino en tres tragos para los que la beben por primera vez”.

 

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