Verano: Se acerca la Niña, con pocas lluvias y altas temperaturas

Se acerca la Niña, con pocas lluvias y altas temperaturas. Según un experto del SMN, el fenómeno aún no se transita pero todo indica que sería en los próximos días y que no superaría marzo. Habrá marcas que rondarán los 40º y menos precipitaciones y de poca cantidad, pero no será un trimestre de sequía. Los detalles y la explicación de lo que se viene.

En estos días comenzó a circular el rumor de que en breve se ingresaría a una etapa marcada por el fenómeno de La Niña. El meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, Ignacio López Amorín, explicó cómo surge esta fase, cuáles son sus características y sus consecuencias.

En primer lugar el experto contó que para hablar del fenómeno de La Niña se monitorea una región determinada que es la zona del océano Pacífico Ecuatorial, es decir que muy lejos de la Argentina. Allí hay temperaturas superficiales del mar que con las primeras capas de océano por debajo de su promedio, es decir agua más fría durante varios meses consecutivos y que supera cierto umbral. Tiene que haber menos de 25,5ºC durante seis meses seguidos, se está bajo el fenómeno de La Niña.

“Lo que está sucediendo ahora es que hace más de seis meses, más precisamente un año, que las temperaturas ahí están más bajas respecto de lo normal pero no llega a ese medio grado, sino que ronda los 0,1 a 0,3. Técnicamente no estamos teniendo una Niña pero la atmósfera podría responder a ese enfriamiento que hay y en los próximos meses se estaría dando”, dijo López Amorín.

Hay un enfriamiento del océano pero no llega a ser Niña. Pero como la atmósfera responde a ese enfriamiento de alguna manera empieza a haber algunas señales. “El lugar que se monitorea es una fuente de energía: si las aguas están más cálidas y persisten, hay mucha evaporación y eso se adiciona a la atmósfera y después se va redistribuyendo y va formando tormentas muy intensas en algunas regiones. Con la Niña se adiciona menos energía porque está más fría y hay menos evaporación y las zonas de precipitaciones se corren, se traslada a otra región más alejada del continente americano y por eso llueve menos”, explicó.

El especialista dijo que también se altera la dinámica de la atmósfera como se mueve el aire y se traduce en distintas señales y eso significa que llueva más o que llueva menos. “Ahora hay una incipiente Niña porque no está declarada técnicamente pero la atmósfera podría responder a ese enfriamiento. En diciembre, enero y febrero suelen tener menos cantidad de lluvia la regiones de la mesopotamia, Corrientes, Entre Ríos y el centro de Santa Fe”, agregó. En cuanto a temperatura, señaló que “no hay una alta señal pero coincide en que cuando hubo Niña se registraron marcas muy altas, calor muy intenso”.

Tardía, breve y no seca

López Amorín explicó que “en lo que queda de noviembre, diciembre y enero habría precipitaciones escasas en la mesopotamia y Santa Fe. Hay un 70 por ciento de probabilidad de que este trimestre de este mes y los próximos dos que vienen, entremos en una fase Niña, ese enfriamiento llegue a ser este fenómeno por lo tanto sería una Niña tardía”.

Y luego agregó: “Esto es porque suele formarse en invierno y entrando la primavera para en el verano estar ya en la fase Niña y ya la atmósfera esté acoplada, ahora no está sucediendo eso por eso -si viene- sería tardía”.

El meteorólogo dejó en claro que “tiene señal de pocas precipitaciones en lo que queda de noviembre, diciembre y enero porque a partir de febrero, cuando hay Niña empieza a llover, en especial en Buenos Aires y Córdoba. No es lineal que siempre que está este fenómeno hay sequía”.

Según contó el experto, lo que se ve en este fenómeno es que las precipitaciones van disminuyendo en la zona de Santa Fe y Entre Ríos, sobre todo en el último mes coincidiendo con que la atmósfera va respondiendo cada vez más a este fenómeno de la Niña y la tendencia es que siga en los próximos meses. “Después los modelos numéricos que resuelven los pronósticos están dando que esta Niña se vuelve otra vez una neutralidad, es decir que no duraría más de marzo. Sería tardía y breve. Si esta tendencia de poca lluvia se da se estaría cortando empezando el otoño”, detalló.

La tendencia es que llueva menos y en poca cantidad pero “si pasa una semana sin llover, quizás en septiembre u octubre no se nota, pero en diciembre y enero como la variación solar es tan alta entonces la evapotranspiración es más rápida y si no llueve por siete días en verano se nota más que si no llueve por siete días en el inicio de la primavera”.

De todas manera fue alentador sobre todo para la gente del campo de Santa Fe y el norte de Buenos Aires ya que si bien la superficie no está anegada las napas están altas por lo tanto “no es tan grave”; al menos por ahora. El suelo viene recargado de agua de los meses anteriores que llovió mucho, entonces “por ahora la gente del campo no tiene que desesperarse.

“Es normal que alguna erupción de aire muy caliente a Santa Fe llegue, pero si la atmósfera sigue como ahora respondiendo a este enfriamiento en el océano Pacífico es de prever que no haya mucho pasajes de frentes y con eso muchos días de calor. Es decir que no hay frentes, llueve poco y rota menos el viento sur, entonces habría una marca media en cuanto a temperaturas típicas para esta región y la época del año”.

Fuente: Diario Uno

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *