Qué ocurre después de llamar al 107: así funciona la red de emergencias sanitarias de Santa Fe
Radioperadores, despachantes, médicos reguladores, choferes y profesionales de los móviles integran una cadena que se activa en cuestión de segundos. El SIES 107 coordina las urgencias y emergencias sanitarias en toda la provincia y articula su respuesta con efectores de diferentes niveles de atención.
Detrás de cada llamada al 107 existe una red de profesionales, móviles, centrales operativas y establecimientos sanitarios que comienza a trabajar en cuestión de segundos para determinar cuál es la respuesta más adecuada ante una emergencia.
El Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) 107, dependiente del Ministerio de Salud de Santa Fe, es el encargado de coordinar esa respuesta en todo el territorio provincial.
El secretario del área, Jorge Stettler, explicó que al intervenir ante emergencias y urgencias el sistema “pone en práctica su capacidad de generar enlaces entre servicios de salud de todos los niveles de atención”.
Para Stettler, una de las principales fortalezas es precisamente el funcionamiento en red, mediante equipos, logística integrada y articulación permanente entre las centrales, efectores sanitarios y organismos de apoyo.
El funcionario recordó que al comienzo de la actual gestión se encontró un sistema con problemas en la flota, infraestructura y condiciones laborales, y señaló que la decisión del gobernador Maximiliano Pullaro y de la ministra de Salud, Silvia Ciancio, fue priorizar su recuperación mediante inversiones, renovación de ambulancias, mejoras laborales y una reorganización logística.
El radioperador, primer eslabón de la emergencia
El proceso comienza cuando un radioperador atiende el llamado, identifica la emergencia y carga en el sistema la información necesaria.
Sandra Ortíz, radioperadora de la central de Reconquista, explicó que quienes ocupan ese puesto son “la primera voz” que escucha una persona atravesando una situación de vulnerabilidad.
La tarea requiere mantener la calma, realizar las preguntas necesarias y transmitir correctamente la información a los profesionales que acudirán al lugar.
Cómo se decide qué ambulancia enviar
Una vez obtenidos los datos, un despachante selecciona el móvil disponible más cercano y adecuado, teniendo en cuenta tanto la ubicación como la complejidad de la emergencia.
Belén Casal, despachante de la central de Santa Fe, señaló que uno de los mayores desafíos consiste en tomar decisiones rápidas bajo presión, especialmente cuando se producen varias emergencias simultáneamente y deben priorizarse los recursos.
Todo el procedimiento es supervisado por un médico regulador, encargado de categorizar al paciente y establecer prioridades desde la central operativa.
El profesional escucha las llamadas, supervisa el despacho de móviles y monitorea tanto las intervenciones como la articulación con efectores y otros organismos públicos.
Natalia Aquino, médica reguladora de la central de Rosario, explicó que las decisiones deben contemplar el nivel de atención requerido, la cercanía del establecimiento sanitario y la disponibilidad de camas, entre otros factores.
Qué ocurre cuando la ambulancia llega al lugar
La preparación continúa durante el traslado. María Angélica Agostini, chofer del SIES desde 2012, año en que Santa Fe fue pionera en incorporar mujeres a esa función, explicó que desde que reciben la emergencia evalúan la ubicación, determinan cómo llegar lo antes posible y preparan los elementos que deberán utilizar.
Una vez en el lugar, el médico del móvil dirige la intervención y evalúa al paciente manteniendo contacto con la central.
Si la situación puede resolverse allí, la asistencia finaliza con la elaboración de un informe que queda registrado en el sistema.
Cuando es necesario trasladar al paciente, el médico del móvil y el médico regulador determinan conjuntamente cuál es el efector más adecuado para recibirlo.
Una red que debe decidir en pocos minutos
El director provincial de Emergencias, Esteban Ledesma, destacó que cada una de estas etapas responde a protocolos específicos y requiere el trabajo coordinado de personal especialmente capacitado.
Según Ledesma, esta estructura permite que detrás de cada llamado exista “un sistema capaz de evaluar, decidir, coordinar y actuar en pocos minutos para brindar una respuesta segura, eficiente y adecuada”.
De esta manera, una llamada al 107 pone en funcionamiento mucho más que una ambulancia: activa una red provincial de atención, regulación y coordinación sanitaria diseñada para determinar rápidamente qué recursos necesita cada emergencia y dónde debe recibir atención el paciente.
