Santa Fe recaudó más de $1.645 millones en una subasta de bienes incautados al delito
La sexta subasta provincial de la gestión de Maximiliano Pullaro reunió a casi 9.000 inscriptos y permitió vender 224 lotes, entre vehículos, motocicletas, embarcaciones, bicicletas, máquinas arcade y un inmueble. El remate se realizó en la Estación Belgrano de la capital santafesina y alcanzó cifras récord de participación y recaudación.
El Gobierno de la provincia de Santa Fe realizó una nueva subasta de bienes incautados en causas vinculadas con diferentes delitos y alcanzó una recaudación superior a los $1.645 millones, en una jornada que marcó un récord tanto por el monto obtenido como por la cantidad de participantes y de lotes ofrecidos. El remate se desarrolló el viernes en la Estación Belgrano de la ciudad de Santa Fe y fue encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro, quien destacó la importancia de recuperar bienes provenientes de actividades delictivas y destinarlos a una utilidad social.
Se trató de la sexta subasta organizada durante la actual gestión provincial, con casi 9.000 personas inscriptas y 224 lotes puestos a disposición de los compradores. Entre los bienes se encontraban 91 motocicletas, 80 vehículos, dos lanchas, 40 bicicletas, un inmueble ubicado en Rosario y diez máquinas arcade retro para restaurar, estas últimas incorporadas como una de las novedades de la edición.
La diversidad de bienes generó importantes diferencias entre los precios de adjudicación. El lote de mayor valor fue una propiedad ubicada en Rosario, que se vendió por $76 millones, mientras que uno de los artículos de menor precio fue una máquina arcade adjudicada por $130.000. También se registraron operaciones destacadas en camionetas, automóviles, motocicletas y embarcaciones, con valores que variaron según las características y condiciones de cada unidad.
Una casa en Rosario encabezó los precios de la subasta
El inmueble ubicado en la ciudad de Rosario fue el bien de mayor valor económico de toda la jornada, al alcanzar una oferta final de $76 millones. La propiedad formó parte de los lotes administrados por la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), organismo encargado de gestionar bienes secuestrados o alcanzados por medidas judiciales en causas por delitos y contravenciones.
Entre los vehículos, una camioneta Toyota Hilux, identificada como lote 2, fue adjudicada por $45 millones, convirtiéndose en una de las operaciones más importantes del remate. Otra camioneta, una Ford Ranger correspondiente al lote 54, alcanzó los $13 millones. En el segmento de automóviles, el precio más alto correspondió a un Audi A6, vendido por $29 millones, mientras que un Citroën C4 fue adjudicado por $3,5 millones.
La variedad de vehículos permitió la participación de compradores interesados en unidades de diferentes características y valores. Las adjudicaciones se realizaron mediante un sistema de pujas, en el que los participantes fueron ofreciendo montos hasta establecer el precio final de cada lote.
Lanchas, motocicletas y bicicletas: cuánto se pagó
Las dos embarcaciones ofrecidas durante la jornada también despertaron interés entre los participantes. Una Bermuda Sport 200 fue vendida por $20 millones, mientras que una Kaisser R 540 alcanzó los $18 millones, ubicándose entre los bienes de mayor valor del remate.
En el caso de las motocicletas, la unidad más cara fue una Honda Tornado, adjudicada por $6,1 millones, mientras que el precio más bajo correspondió a una Guerrero 110, vendida por $650.000. La oferta incluyó un total de 91 motocicletas, que representaron uno de los grupos más numerosos de bienes disponibles.
Las bicicletas también registraron diferencias importantes en sus valores de adjudicación. Una Vairo, identificada como lote 116, alcanzó los $610.000, mientras que una Move, correspondiente al lote 121, fue vendida por $240.000.
Las máquinas arcade, una de las novedades
Uno de los aspectos más llamativos de la sexta subasta fue la incorporación de diez máquinas arcade retro para restaurar, vinculadas con investigaciones sobre actividades de juego clandestino. Los equipos salieron a remate con una base de $20.000 y generaron ofertas que superaron ampliamente ese monto inicial.
La máquina arcade de mayor valor fue adjudicada por $300.000, mientras que la más económica se vendió por $130.000. La presencia de estos artículos amplió la diversidad de bienes ofrecidos y permitió incorporar al remate elementos diferentes de los vehículos y propiedades que suelen concentrar la atención de los compradores.
El secretario de Gestión de Registros de Santa Fe, Matías Figueroa Escauriza, explicó que los bienes subastados proceden de diferentes investigaciones y procedimientos judiciales. Entre ellos mencionó vehículos y propiedades relacionados con hechos de corrupción, narcotráfico, robos cometidos por motociclistas y actividades de juego clandestino.
El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó la apertura de la jornada y destacó la confianza de los participantes en el sistema de subastas organizado por el Estado provincial. El mandatario vinculó los resultados obtenidos con la política de seguridad de su gestión y sostuvo que la recuperación de bienes provenientes de actividades delictivas constituye una herramienta para combatir la impunidad.
“En la invencible provincia de Santa Fe, la impunidad se acabó. Esta es una política pública ejemplo en el orden nacional de la lucha contra la impunidad”, afirmó Pullaro durante la actividad.
El gobernador también señaló que los récords de recaudación, inscriptos y lotes subastados reflejan el crecimiento de esta modalidad. “Vamos a seguir avanzando contra quienes cometen delitos. Estas subastas son un mensaje muy fuerte de la lucha que lleva adelante el Estado santafesino contra el crimen organizado”, expresó.
Las declaraciones estuvieron orientadas a destacar el destino que se busca dar a los bienes recuperados mediante procedimientos judiciales, evitando que permanezcan sin utilización o vinculados con las actividades que motivaron su secuestro.
La Aprad y el destino de los bienes incautados
La Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad) es el organismo santafesino encargado de administrar bienes y efectos secuestrados o alcanzados por otras medidas dispuestas en investigaciones judiciales. Su función consiste en gestionar esos elementos y establecer un destino que permita su aprovechamiento por parte del Estado o de diferentes instituciones.
Entre los bienes administrados por la agencia pueden encontrarse vehículos, inmuebles, equipos informáticos, teléfonos, joyas y otros objetos. Dependiendo de su situación y características, los vehículos pueden asignarse a organismos públicos, como la Policía, establecimientos penitenciarios, instituciones educativas o servicios asistenciales, mientras que otros elementos pueden ser subastados, compactados o entregados a entidades de beneficencia.
Matías Figueroa Escauriza destacó que la sexta subasta representa la consolidación de una política pública que busca dar un destino concreto a los bienes recuperados. “Los vendemos para demostrar que al delito no hay que darle un centímetro; no podemos dejar que tengan impunidad”, sostuvo el funcionario.
Más de $5.000 millones recaudados en las cinco subastas anteriores
Antes de esta sexta edición, las cinco subastas realizadas durante la gestión de Maximiliano Pullaro habían permitido recaudar más de $5.051 millones. Según la información provincial, esos recursos contribuyeron a devolver fondos a la comunidad, reparar a víctimas de delitos, asistir a más de 60 instituciones y sostener el funcionamiento de la Aprad.
La nueva jornada sumó más de $1.645 millones a ese recorrido y marcó un récord de participación, con casi 9.000 inscriptos. La cantidad de bienes puestos a disposición también alcanzó un máximo para la gestión, con 224 lotes que incluyeron desde vehículos y embarcaciones hasta una propiedad y máquinas de videojuegos.
Con estos resultados, el Gobierno de Santa Fe continúa desarrollando una modalidad que combina la administración de bienes judicializados con su venta pública y la utilización de los recursos obtenidos para diferentes finalidades. Desde la Provincia destacaron que las subastas forman parte de una política destinada a recuperar activos vinculados con el delito y darles un destino social o institucional.
