Lionel Messi recibió el Premio Princesa de Asturias: una emotiva ceremonia marcada por el recuerdo de su padre
El capitán argentino fue el gran protagonista de la entrega de los Premios Princesa de Asturias 2026, celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo, España. Recibió una ovación multitudinaria y fue reconocido por su extraordinaria trayectoria deportiva y su compromiso solidario. Durante su visita de 36 horas, el futbolista reveló que hizo un esfuerzo especial para asistir a la ceremonia y cumplir el deseo de su padre, Jorge Messi, recientemente fallecido.
Lionel Messi recibió el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026 durante una ceremonia celebrada en el histórico Teatro Campoamor de Oviedo, España, donde fue distinguido por su excepcional carrera futbolística, su comportamiento dentro y fuera de las canchas y su labor solidaria en favor de la infancia. El argentino compartió el escenario con otras siete personalidades e instituciones reconocidas en diferentes ámbitos, aunque se convirtió en el principal centro de atención de una jornada marcada por las ovaciones, las muestras de afecto y el recuerdo de su padre, Jorge Messi, recientemente fallecido.
La presencia del futbolista en Asturias tuvo un significado especialmente emotivo. A pesar de las dificultades que representaba compatibilizar el viaje con sus compromisos deportivos en Inter Miami, Messi decidió participar personalmente de la ceremonia porque se trataba de un reconocimiento que su padre esperaba con particular ilusión. Durante las aproximadamente 36 horas que permaneció en Oviedo, el argentino participó de actividades institucionales, encuentros con niños y adolescentes, una cena de gala y una audiencia con la familia real española, antes de recibir la distinción de manos de Leonor, princesa de Asturias.
El momento central de la visita se produjo durante la ceremonia de premiación, cuando Messi ingresó al Teatro Campoamor entre aplausos y recibió el reconocimiento de un público que siguió con especial atención cada uno de sus movimientos. Aunque no pronunció un discurso, su presencia fue destacada tanto por la princesa Leonor como por otros galardonados, quienes aprovecharon sus intervenciones para referirse a su influencia deportiva y a los valores que representa.
Una llegada al Teatro Campoamor entre gaitas y ovaciones
La ceremonia comenzó con un estricto protocolo de recepción de los ocho galardonados. Quince minutos antes del inicio del acto, los premiados comenzaron a llegar al Teatro Campoamor en vehículos negros de características similares, con vidrios polarizados, siguiendo una organización cuidadosamente preparada para la ocasión.
Lionel Messi fue el anteúltimo en descender de los automóviles. Sonriente y caminando solo, recorrió la tradicional alfombra azul que conduce al ingreso del teatro, acompañado por la música de una banda de gaiteros y una ovación que se convirtió en uno de los momentos más destacados de la jornada.
La expectativa por su llegada era tan grande que incluso se produjo una situación particular entre el público. Un niño vestido con la camiseta de la Selección Argentina logró atravesar el vallado de seguridad cuando arribó uno de los primeros vehículos, convencido de que en su interior viajaba el futbolista. Sin embargo, quien descendió fue Nils Kristen Sandtrøen, ministro de Agricultura de Noruega, que asistió en representación de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, distinguida con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional.
El episodio reflejó la enorme atención que despertó Messi durante su estadía en Oviedo, donde recibió numerosas muestras de cariño de aficionados de distintas edades.
El emotivo recuerdo de Jorge Messi: “Mi papá estaba muy ilusionado con este premio”
Más allá del reconocimiento deportivo, la ceremonia estuvo atravesada por una circunstancia personal especialmente significativa para el futbolista: la reciente muerte de su padre, Jorge Messi, quien había manifestado un gran entusiasmo por la posibilidad de que su hijo recibiera esta distinción.
En declaraciones a la agencia de noticias EFE, Messi explicó que su decisión de viajar a España estuvo directamente relacionada con ese deseo familiar. “Mi papá estaba muy ilusionado con este premio”, expresó el argentino, quien no ofreció una conferencia de prensa durante su visita, pero sí compartió algunas reflexiones sobre el significado de la ceremonia.
El futbolista reconoció que su calendario deportivo dificultaba la posibilidad de viajar, aunque finalmente decidió reorganizar sus compromisos para estar presente en Oviedo.
“Era difícil venir por los partidos que tenía, pero insistía para que viniera a pasar unos días acá, por lo que significa este reconocimiento que va más allá de lo que uno hace dentro de la cancha; él estaba muy feliz [con este premio] y seguro lo está disfrutando donde esté”, manifestó.
Sus palabras pusieron de relieve el valor personal que adquirió la distinción, más allá de los numerosos títulos y reconocimientos que obtuvo a lo largo de su carrera. Para Messi, el viaje también representó una manera de homenajear a su padre y compartir simbólicamente con él uno de los momentos más importantes de su trayectoria fuera del ámbito estrictamente futbolístico.
Antonela Roccuzzo acompañó la premiación desde la platea
Durante la ceremonia, Antonela Roccuzzo acompañó a su marido desde el interior del Teatro Campoamor. Visiblemente emocionada, siguió la entrega del reconocimiento desde la platea y aplaudió cuando la princesa Leonor entregó a Messi el diploma correspondiente.
La lectura del fallo del jurado, comunicado en junio, destacó tanto sus méritos deportivos como su compromiso con diferentes iniciativas sociales y solidarias, especialmente aquellas orientadas a mejorar las condiciones de vida de niños en situación de vulnerabilidad.
El jurado fundamentó la elección del argentino “por su deslumbrante talento, su excepcional trayectoria deportiva y su formidable y continuada labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños más desfavorecidos”.
Además, el reconocimiento resaltó la dimensión histórica de su carrera y su comportamiento como deportista: “Leo Messi, el jugador que más títulos ha conquistado en la historia del fútbol, se ha ganado también el respeto y admiración de todos por su ejemplar comportamiento dentro del campo y por su constancia, humildad y compromiso con el juego colectivo”.
La distinción reconoce así no solamente los logros alcanzados por Messi durante su trayectoria profesional, sino también su influencia como figura pública y su participación en acciones solidarias vinculadas con la educación y la salud infantil.
La princesa Leonor destacó su talento y su capacidad para unir a millones de personas
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue el discurso de Leonor, princesa de Asturias, quien dedicó parte de sus palabras al impacto universal del fútbol y a la trayectoria de Lionel Messi.
La heredera al trono español reflexionó sobre la capacidad que tiene este deporte para generar emociones compartidas entre personas de diferentes países, culturas y generaciones. En ese contexto, destacó que la carrera del argentino representa un ejemplo de talento extraordinario combinado con una comprensión colectiva del juego.
“No sé si existe otro fenómeno capaz de generar ese sentimiento universal. Un instante -el gol que todos esperan- en el que cabe todo. Por eso tiene sentido mirar hoy a Messi y a su trayectoria irrepetible”, expresó.
Durante su intervención, Leonor recuperó una definición del futbolista realizada por un exjugador del Sporting, que sintetiza algunas de las características más reconocidas de su carrera: “Convirtió lo extraordinario en rutina, interpretando el juego y decidiendo lo más efectivo en décimas de segundo, y respetando la esencia colectiva por encima del ego”.
La referencia puso el acento en una de las cualidades que distinguieron a Messi durante su carrera: su capacidad para resolver situaciones complejas dentro del campo de juego, sin perder de vista la importancia del funcionamiento colectivo de sus equipos.
El fútbol también estuvo presente en el discurso de Timothy Garton Ash
Aunque Messi no tomó la palabra durante la ceremonia, su figura apareció en los discursos de otros premiados. Uno de los homenajes más destacados llegó de parte del historiador británico Timothy Garton Ash, distinguido con el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales.
Al compartir el escenario con el argentino, Garton Ash aprovechó su intervención para establecer una comparación entre el fútbol y los desafíos colectivos de Europa, destacando la necesidad de combinar capacidades individuales con el trabajo conjunto.
“¿Acaso es posible hablar en España, en 2026, y en presencia de Lionel Messi, sin mencionar el fútbol? La lección que el fútbol ofrece a Europa es que el éxito requiere tanto del genio individual como de un sofisticado trabajo en equipo”, expresó.
La reflexión fue una de las referencias más directas al futbolista durante el acto y permitió relacionar su trayectoria deportiva con valores que trascienden el fútbol.
Messi también compartió el escenario con figuras de reconocimiento internacional como Patti Smith, Julian Barnes y Cristina Koch, quienes participaron de la ceremonia como galardonados de las distintas categorías de los Premios Princesa de Asturias.
Messi se suma a una destacada lista de argentinos premiados
Con esta distinción, Lionel Messi pasó a integrar la nómina de personalidades argentinas reconocidas con los Premios Princesa de Asturias, una lista que incluye figuras destacadas de la ciencia, la cultura, la política y las artes.
Entre los argentinos que recibieron estos galardones se encuentran Mario Bunge, Les Luthiers y Quino, distinguidos en el ámbito de la Comunicación y las Humanidades; el expresidente Raúl Alfonsín, reconocido en Cooperación Internacional; y el músico y director de orquesta Daniel Barenboim, premiado en la categoría Concordia.
La incorporación de Messi a esta nómina representa un nuevo reconocimiento internacional para una de las figuras más importantes del deporte argentino, cuya trayectoria se encuentra estrechamente vinculada con España, país donde desarrolló buena parte de su carrera profesional.
Durante las actividades oficiales, las comunicaciones y presentaciones institucionales se refirieron al futbolista como “Leo Messi”, la denominación con la que es conocido habitualmente por sus familiares, amigos y compañeros.
Treinta y seis horas de actividades y muestras de cariño en Oviedo
La agenda del argentino durante su visita a Asturias fue intensa. En aproximadamente 36 horas, Messi participó de una presentación ante una multitud de niños y adolescentes en el Palacio de Deportes de Oviedo, asistió a una cena de gala con los reyes de España, estuvo presente en una audiencia real junto con la princesa Leonor y finalmente recibió el galardón en el Teatro Campoamor.
Cada una de estas actividades estuvo acompañada por muestras de afecto del público español, que mantiene una relación especial con el futbolista por sus años de trayectoria en el país.
La visita también permitió observar a Messi en un contexto diferente del habitual. Lejos de los estadios y de la competencia deportiva, el argentino participó de actos protocolares y encuentros institucionales, compartiendo espacios con referentes internacionales de la cultura, la ciencia y el pensamiento.
Aun así, el fútbol continuó ocupando un lugar central en su agenda, lo que condicionó la duración de su estadía.
Regreso a Inter Miami y una nueva cita con el Balón de Oro
Una vez finalizada la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias, Messi decidió no participar del cóctel protocolar previsto para los galardonados e invitados. En cambio, se dirigió directamente al aeropuerto para emprender el regreso a Estados Unidos a bordo de su avión privado.
El motivo fue su compromiso deportivo con Inter Miami, equipo que debía enfrentar el sábado a New York Red Bulls, en Nueva Jersey. La necesidad de reincorporarse al plantel determinó que el futbolista concluyera su visita inmediatamente después de recibir la distinción.
Su agenda internacional también contempla una nueva ceremonia vinculada con el fútbol: la entrega del Balón de Oro, prevista para el lunes en Londres. Messi ya obtuvo este reconocimiento en ocho oportunidades, una cifra que refleja su posición entre los futbolistas más destacados de la historia.
Sin embargo, el Premio Princesa de Asturias 2026 tuvo un significado diferente. Más allá de las estadísticas, los títulos y los reconocimientos deportivos, el argentino vivió en Oviedo una experiencia marcada por el afecto del público, el homenaje a su trayectoria y, especialmente, el recuerdo de su padre.
Durante esas 36 horas, Lionel Messi volvió a recibir el reconocimiento internacional por una carrera extraordinaria, pero esta vez la emoción estuvo vinculada también con una motivación profundamente familiar: cumplir el deseo de Jorge Messi y recibir personalmente un premio que su padre había esperado con enorme ilusión.
