Salario mínimo de convenio: advierten que un piso de $1.070.000 podría profundizar la informalidad en las microempresas
Un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino analizó la intención oficial de impulsar un salario mínimo garantizado para las categorías más bajas de los convenios colectivos. El estudio advierte que el 78% de los trabajadores informales se concentra en empresas de hasta 10 empleados, donde el ingreso promedio ronda los $702.000.
La intención de impulsar un salario mínimo garantizado de $1.070.000 brutos mensuales para las categorías más bajas de los convenios colectivos abrió un debate sobre su impacto en las pequeñas empresas y, especialmente, sobre el empleo informal.
Un análisis del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) advierte que el nivel salarial propuesto podría resultar difícil de afrontar para los microemprendimientos, precisamente el segmento en el que se concentra gran parte de los trabajadores no registrados.
Según los cálculos difundidos por el centro de estudios, el empleo asalariado registrado privado cayó un 4,4% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, lo que representa aproximadamente 280.000 puestos formales menos.
En ese mismo período, el salario real del sector privado registrado se redujo un 3,6%.
“La caída del empleo y las remuneraciones es producto, en parte, de empresas con producción estancada o en declive. Pero también tiene origen en el proceso de reconversión que transita la mayoría de las empresas, incluso las que expanden su actividad, a los fines de adaptarse a un entorno de estabilidad y mayor integración al mundo”, sostiene el informe.
Según Idesa, la caída del empleo formal no se tradujo en un incremento equivalente de la desocupación debido al crecimiento de otras formas laborales.
“El fenómeno no se refleja en aumentos en el desempleo porque crece el trabajo informal, fundamentalmente, el empleo por cuenta propia no registrado, o sea ni siquiera inscripto en el Monotributo”, plantea.
La brecha entre trabajadores registrados e informales
El análisis expone diferencias significativas entre los ingresos de los distintos segmentos laborales.
El salario promedio de los trabajadores registrados se ubicaría en torno a los $2.121.000, mientras que entre los trabajadores no registrados el promedio descendería hasta aproximadamente $821.000.
Pero dentro de las empresas más pequeñas la diferencia es todavía mayor.
Según el informe, el 78% de los trabajadores informales se desempeña en firmas de hasta 10 empleados y, dentro de ese universo, el ingreso promedio ronda los $702.000.
Para Idesa, establecer un piso de convenio superior al millón de pesos podría resultar inaccesible para una parte de esas unidades económicas y generar incentivos para mantener relaciones laborales completamente fuera del sistema registrado.
Qué propone Idesa
Frente a esta situación, el instituto plantea profundizar la descentralización de las negociaciones laborales mediante acuerdos por empresa.
La propuesta permitiría que pequeñas y medianas compañías puedan establecer condiciones particulares en lugar de quedar sujetas exclusivamente a convenios colectivos sectoriales cuyos niveles salariales pueden resultar difíciles de afrontar para unidades productivas de menor escala.
El centro de estudios también propone eximir de determinados convenios sectoriales a los microemprendimientos de hasta 10 empleados.
Otra alternativa planteada consiste en establecer un mínimo no imponible para las contribuciones patronales, con el objetivo de reducir los costos asociados a la contratación formal en los segmentos donde se concentra la mayor informalidad laboral.
La propuesta del Ministerio de Capital Humano
Desde la Secretaría de Trabajo, encabezada por Julio Cordero y dependiente del Ministerio de Capital Humano, se impulsó un denominado “salario mínimo garantizado” de $1.070.000 brutos mensuales, equivalente a alrededor de $860.000 de bolsillo, para las categorías iniciales de los convenios colectivos de trabajo.
La iniciativa no supone una modificación directa del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM).
En agosto de 2026, ese indicador rondaba los $376.600 y funciona como piso legal para trabajadores que no se encuentran alcanzados por un convenio colectivo.
La propuesta oficial apunta, en cambio, a que sindicatos y cámaras empresarias incorporen voluntariamente el piso de $1.070.000 dentro de las negociaciones paritarias y convenios colectivos, tanto nuevos como renegociados, para posteriormente ser homologados por la Secretaría de Trabajo.
El planteo estuvo orientado principalmente hacia sectores con salarios iniciales más bajos, como maestranza y actividades rurales, sin incluir a trabajadores de casas particulares.
Sin acuerdo en el Consejo del Salario
En paralelo, las negociaciones dentro del Consejo del Salario no lograron alcanzar un acuerdo.
La CGT y las CTA cuestionaron la propuesta oficial para la actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil y se retiraron de la discusión.
La propuesta contemplaba llevar el SMVM a alrededor de $382.768 en septiembre y a aproximadamente $430.000 en abril de 2027.
La sugerencia de establecer un piso de $1.070.000 para determinadas categorías de convenio, sin embargo, continúa formando parte de las conversaciones impulsadas por el Gobierno.
Mientras la CGT consideró insuficiente el monto y reclamó salarios mínimos más cercanos al valor de la canasta básica, ubicado entonces en torno a $1,56 millones, sectores empresarios manifestaron preocupación por el posible impacto sobre los costos.
La discusión queda así atravesada por dos problemas simultáneos: la necesidad de recuperar los ingresos de los trabajadores y el desafío de evitar que los mayores costos laborales profundicen la informalidad en las empresas de menor tamaño.
